Paz Velasco de la Fuente es abogada, criminóloga y docente de la Universidad Internacional de Valencia en el Máster Oficial en Intervención Interdisciplinar en Violencia de Género, en el de Criminología: Delincuencia y Victimología y en el Grado en Criminología y Ciencias de la Seguridad. Es colaboradora habitual en diversos espacios destacados de televisión, radio y prensa escrita, creadora del blog criminal-mente, autora de los libros Criminalmente y Homo Criminalis y este pasado 20 de septiembre asumió la vicepresidencia de la Sociedad Española de Criminología y Ciencias Foresenses (SECCIF).

En definitiva, Paz Velasco es uno de los referentes de la criminología en España, y sin duda una de las voces más autorizadas para explicar en qué consiste la labor de los y las profesionales de esta disciplina y hacia donde debe ir encaminado su futuro. Por ellos, con ocasión del Día del Criminólogo le realizamos la siguiente entrevista.

¿Qué es la criminología y en qué consiste la labor de un/a criminólogo/a?

La criminología es una ciencia interdisciplinar que se encarga del estudio empírico del comportamiento delictivo y sobre todo de la reacción social frente a este comportamiento. Concretamente, hay cuatro pilares que son la base de estudio de la criminología: el análisis del delito como fenómeno social, el análisis del delincuente como sujeto individual que lleva a cabo conductas ilícitas, el estudio de la víctima, por supuesto, y aquellas medidas de control social, tanto formales como informales, que existen para controlar la delincuencia. Además, trata de responder a través de la investigación empírica a la pregunta de ¿por qué se comete un delito? ¿por qué se llevan a cabo conductas violentas? y más concretamente ¿qué factores sociales e individuales influyen en el comportamiento delictivo? ¿hay personas que tienen un mayor riesgo de delinquir? ¿hay personas que tienen un mayor riesgo de victimización? ¿cómo evolucionan las carreras delictivas? ¿hay factores predictivos en la conducta delictiva? y luego además la criminología ofrece un diagnóstico de la realidad criminal con el objetivo de lograr una mayor eficacia en su prevención y represión. Actualmente es la ciencia social que ofrece a los poderes públicos las opciones científicas más adecuadas para el control de la criminalidad, ya que cuanto mejor conozcamos el comportamiento delictivo y sus causas, mejor podremos prevenirlo.

Las series y documentales de True Crime han vivido una explosión de popularidad enorme en años recientes y la novela negra lleva décadas cómo uno de los géneros literarios más populares ¿Cómo influye este zeitgeist cultural en la percepción del público general sobre la criminología? ¿Crees que favorece el interés por dedicarse profesionalmente a esta ciencia?

Es cierto que estamos en un momento en que hay muchísimas series de televisión, películas y otros contenidos de true crime. El acceso a plataformas de contenido como Netflix y similares nos permiten acceder a un número enorme de documentales en que se nos muestra la investigación, los lugares del crimen, las situaciones, los testimonios, las pruebas, los indicios conductuales, todo esto que antes sucedía en el contexto de una investigación a la que solo tenían acceso los expertos, ahora nos es narrado y mostrado en un formato de consumo fácil e inmediato, un fenómeno al que se une la gran popularidad por la novela negra ¿todo esto influye en la percepción del público sobre la criminología? ¡Por supuesto! y la influencia ocurre en dos sentidos: por un lado, en el querer saber más, en esa fascinación que provoca en la sociedad el crimen, la delincuencia violenta, la fascinación por los asesinos múltiples o en serie. Por otro lado ¿genera mayor interés en el querer dedicarse profesionalmente a la criminología? en principios sí, pero es un sí con condicionantes; es decir que genera interés, pero es un interés que refleja el consumo de estos contenidos que hemos mencionado, que está condicionado por ellos en cuanto a la representación que hace de la criminología, una representación que no siempre se corresponde a la realidad de la práctica profesional de la criminología. Entonces, tenemos que saber discernir, diferenciar lo representado en estas películas, documentales, series y libros de lo que es la realidad laboral del criminólogo, las verdaderas opciones laborales que tiene y la realidad de esta ciencia social en nuestro país.

La criminología es una ciencia multidisciplinar ¿Nos puedes explicar con qué disciplinas tiene más relación y en qué consisten estas?

La criminología es interdisciplinar porque se nutre de varias ciencias, especialmente de aquellas denominadas ciencias de la conducta, es decir con la psicología, la psiquiatría, la antropología, la sociología, la biología e incluso con nuevas vertientes como la neurocriminología o la cibercriminología. Además de estas ciencias, debemos tener en cuenta otras disciplinas con que la criminología está muy interrelacionada, como la historia, la educación, el derecho o la economía. La criminología es, entonces, una suma de conocimientos científicos, humanísticos, jurídicos, técnicos y prácticos, que nos ayudan a los criminólogos a trabajar en resolver el por qué se llevan a cabo las conductas delictivas, nos ayuda a poder dar soluciones a conflictos y problemáticas sociales que cada vez son más habituales en nuestra sociedad, y también nos ayuda a comprender esos aspectos sociales, psicológicos y conductuales en torno al delito y al delincuente, para obtener una imagen globalizada de determinadas conductas delictuales y de determinados delincuentes.    

¿Qué salidas profesionales tiene la criminología? es decir ¿A qué se puede dedicar alguien que se haya especializado en esta disciplina?

Existen en la actualidad diversas opciones. Comenzando por el ámbito de la víctima o victimológico, podemos trabajar coordinando o dirigiendo las oficinas de ayuda a la víctima. En el ámbito de vigilancia penitenciaria, podemos ejercer coordinando los equipos de asesoramiento del juez de vigilancia penitenciaria, mediante la elaboración de informes. También podemos coayudar a la justicia redactando informes para abogados penalistas, para la fiscalía o para el juez; ejercer en las unidades de prevención del delito, crear programas de prevención para colegios e institutos centrados en las diversas expresiones de la ciberdelincuencia, como ciberbullying, el sexting, la sextorsión, o incluso el maltrato.

Otro aspecto interesante es el de la divulgación, es decir, ejercer una labor informativa a través de los distintos medios de comunicación, aportando nuestro conocimiento profesional para explicar diversos casos que hayan cobrado notoriedad pública, explicando sus motivaciones, factores de riesgo, etc. Es decir, contar el crimen desde un punto de vista criminológico. La docencia es una vertiente muy interesante también, además de todo lo relacionado al ámbito académico e investigador.

A esto se suma la promoción interna en las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, es decir trabajar como policías especializados en ámbitos concretos de la criminología, de la victimología, o desarrollar una función criminológica en una unidad especializada como puede ser la de violencia intrafamiliar, delincuencia económica o ciberdelincuencia, por ejemplo.

A pesar de que existen todas estas opciones, la criminología debe hacerse su nicho, su propio hueco. Actualmente, existe entre otras disciplinas, entre la psiquiatría, el trabajo social, la psicología, etc. Por lo tanto, debe ir ganando terreno, y la forma de hacerlo es que los criminólogos demostremos que tenemos la capacidad de prevenir y solucionar problemas. Hoy en día la criminología en nuestro país tiene un gran reto: debemos establecer, evidentemente con el apoyo de las instituciones correspondientes, nuestra propia área de trabajo. Te pongo un ejemplo, con ocasión del ‘crimen de Lardero’, llevo varios días exponiendo en medios la posibilidad de que los criminólogos ejerzamos el papel de agente de libertad vigilada, un rol que en este momento lleva a cabo personal penitenciario o incluso policías, funcionarios que bastante trabajo tienen ya. Los criminólogos contamos con la formación y el conocimiento para identificar los factores de riesgo y reincidencia necesarios para evaluar las condiciones de libertad vigilada de estos sujetos y dar una voz de alerta temprana que puede evitar que vuelvan a reincidir en conductas delictivas.